Este jueves inició el juicio de extradición contra el lonko mapuche Facundo Jones Huala en Esquel, provincia de Chubut. “Si ustedes pretenden doblegarme nunca lo van a lograr”, dijo el lonko ante el juez al que llamó “corrupto”, después de calificar como “asesino” al Poder Judicial.

La audiencia se realizó en la sede del Escuadrón 36 de Gendarmería de Esquel. Una decisión para nada casual porque se trata de uno de los escuadrones que fue allanado en su momento por la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado. En la sala estaba acompañado por representantes de comunidades mapuches que tenían en sus manos carteles de Santiago.

La defensa del lonko está a cargo de Eduardo Soares y de Gustavo Franquet quienes previo al inicio del juicio advirtieron que el juez federal Gustavo Villanueva resolvió rechazar toda la prueba presentada por la defensa y aceptó toda la prueba presentada por la Fiscalía. “Estamos atados de pies y manos enfrentándonos a los leones del poder”, dijo el lonko parafraseando a uno de sus abogados.

Después recordó su niñez y la cosmovisión de sus ancestros. Además dijo que “tienen miedo a nuestra ideología, a nuestro espíritu, y porque saben que estoy diciendo la verdad”. “Nuestros territorios han sido usurpado por ustedes, por sus políticas, por los que gobiernan este país y los que gobiernan estas provincias”, recordó incluyendo a todos los partidos políticos y gobiernos de los últimos años y mencionando los negociados que existen con las mineras, hidroeléctricas y terratenientes.

Durante la audiencia tanto la defensa del lonko, como la fiscalía, expusieron sus argumentos jurídicos a favor y en contra de la extradición. Sin embargo, Jones Huala clarificó la realidad de este, su tercer juicio de extradición, contando que a él le “revocaron la libertad condicional en Chile por una decisión política”. “Nosotros ya nos conocemos, hay conflicto político que va más allá de lo jurídico” y “si ustedes pretenden doblegarme nunca lo van a lograr”, advirtió.

Hay que recordar que la causa por la que fue pedida la extradición de Jones Huala es por el incendio de una vivienda en 2013 en la hacienda «pisu-pisue», en Valdivia, Chile. Allí se dieron varias irregularidades que se plasmaron durante el juicio. Por ejemplo, ninguno de los testigos llevados ante el estrado logró identificar al lonko en el lugar de los hechos en 2013.

Jones Huala fue enjuiciado luego de ser extraditado de Argentina con una medida cautelar vigente a su favor del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas que había requerido al Estado argentino “suspender la extradición”. Tras la condena a fines de 2018, en enero del año pasado, Jones Huala obtuvo la libertad condicional que luego fue revocada. Tras unos meses fue detenido en Argentina y se activó el pedido de extradición para que complete la condena.

El lonko, dijo que “plata y miedo nunca tuvo” y advirtió que “si quieren terminar con nuestra lucha tendrán que fusilarnos porque nosotros no vamos a parar. Pueden torturarnos, pueden extraditarnos”. Y al juez que llevó adelante la audiencia, además de decirle “corrupto” le recordó que “tiene las manos manchadas con sangre, con la sangre de mi ´peñi` Rafel Nahuel”.

La audiencia terminó después de las palabras del lonko y se decidió un cuarto intermedio hasta el próximo 1 de agosto, día en el que se espera que el juez resuelva si es conveniente o no la extradición. Otra vez la fecha nada feliz puesto que ese día se cumplen seis años de la desaparición seguida de muerte de Santiago.