Sergio Maldonado, hermano de Santiago, dijo esto durante la audiencia realizada este miércoles en la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia. Las partes argumentaron sobre el pedido para que se reabra la causa por la muerte de Santiago. En agosto del año pasado el juez federal Gustavo Lleral la cerró y deslindó de responsabilidades a los cuatro gendarmes imputados.
Un ida y vuelta cerró la audiencia donde las defensas de los gendarmes fueron irónicos, impertinentes y hasta irrespetuosos con las querellas pero, sobre todo, con la propia familia de Santiago. Tal es así que Sergio pidió hablar ante el tribunal: “Hace más de seis años y medio estamos en una búsqueda de la verdad”, dijo y aclaró que “quienes somos víctimas somos nosotros”, “Santiago fue deshumanizado, se lo sigue denostando y burlándose de él”.
“Nos faltaron el respeto todo el tiempo, aquí la primera víctima es Santiago y después toda mi familia”, agregó y explicó que “la falta de resolución del Poder Judicial hace que Patricia Bullrich diga las barbaridades que dice”. “Yo no lo politicé, salimos a buscar a un hermano desaparecido”, expuso y concluyó: “Necesitamos que se investigue”.
El 1 de agosto de 2017 el artista desapareció en la provincia de Chubut, a 80 kilómetros de Esquel, en el marco de una represión ilegal que ocurrió en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen. Santiago estuvo desaparecido por 78 días y su cuerpo fue encontrado en octubre de ese año en una zona que ya había sido rastrillada tres veces.
El intento de victimizar a los gendarmes
Los dichos de Sergio fueron en respuesta directa a las defensas de los gendarmes imputados representados por Manuel Barros y Lionel Castro quienes durante toda su exposición intentaron denostar las presentaciones de las querellas aunque de una manera muy agresiva, sobre todo Castro quien se reía constantemente de manera intimidante.
El hilo conductor de esta defensa redundó en ironías y risas con un intento de victimizar a los gendarmes a partir de un presunto “prejuicio” de las querellas. “No sabemos el hecho que se les está imputando” dijo Castro y agregó que “la resolución del doctor Lleral es la acertada y la correcta”.
Además trató de “hipótesis alocadas” y “disparatadas” los argumentos de las apelaciones presentadas de las querellas. “Nadie puede probar lo que no ocurrió”, culminó desafiante y riéndose. Barros, a su turno, explicó que “las querellas se siguen tomando de los mismo elementos que se tomaron en esta causa” y “descalifican la interpretación que hace el magistrado de grado”.
“Quieren mantener la causa abierta para mantener un relato” dijo el abogado y agregó que “esta causa fue politizada y la siguen politizando las querellas”, agregó el abogado. Hay que recordar que Barros es el mismo abogado que asiste a la Gerardo Milman, diputado nacional de Juntos por el Cambio, en la causa por el atentado contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ambos abogados también defienden a distintos acusados por delitos de lesa humanidad.
Pedido de reapertura y separación de Lleral
Las querellas y la fiscalía coincidieron en el pedido para que la Cámara revoque la sentencia del juez Lleral y se reabra el expediente. También solicitaron el apartamiento del juez y que se designe un nuevo magistrado. La querella de la familia, representada por Verónica Heredia, sostuvo que “esta apelación demuestra la inclaudicable lucha de Sergio y su familia por la verdad y la justicia”.
Explicó que el juez Lleral desde 2019 sostiene lo que volvió a decir el año pasado al cerrar la causa. Además recordó que “dicto sentencia dos días antes de las elecciones primarias donde una de las candidatas es actualmente ministra de Seguridad y lo era también durante los hechos”.
“La autopsia no dice ni cuándo, ni donde, ni como murió Santiago”, explicó la abogada sobre lo que ordenó en su momento la Cámara y solicitó que la causa se investigue como desaparición forzada. “Toda la investigación está por hacerse”, argumentó para pedir el apartamiento del juez.
“No existe certeza negativa para cerrar esta causa en este momento”, dijo Nicolás Tauber Sanz (AAED) otra de las querellas en la causa recordando que “existe suficiente prueba que insta profundizar la investigación”. El juez realizó tres resoluciones para cerrar la causa comentó durante la audiencia para terminar que si la causa sigue con este juez “no va a avanzar”.
A estos pedidos se sumaron el resto de las querellas como la de la APDH y CPM a cargo de Guillermo Torremare, que compartió todas las expresiones dadas por las querellas y también critico la no producción de las pruebas que realizó el magistrado. “Hay ocho pruebas que fueron ordenadas pero no fueron realizadas”, detalló tales como determinar el tiempo de permanencia del bastón y los billetes que tenia o la realización, otra vez, de la declaración de Lucas Pilquiman. “Ese no cumplimiento no tiene justificación alguna”, detalló sobre la actuación del juez.
También la querella del Centro de Estudios Sociales y Legales (CELS), con la palabra de Pablo Lachener explicó que Lleral insiste sobre que “Maldonado se ahogó sólo por circunstancias azarosas” y recordó que “la muerte de Maldonado fue violenta en un contexto de represión, similar a una caceria”. “Se trató de un operativo monitoreado por las máximas autoridades del ministerio de Seguridad de entonces, y que están ahora”, concluyó el abogado.
A su turno la fiscala general Verónica Escribano también pidió revocar el fallo del juez Lleral y el apartamiento de este. También, le contestó a las defensas al decir que “resulta falaz el argumento del doctor Barros cuando asevera que el ministerio público fiscal no pidió ninguna medida de prueba”.
Ahora es el turno del tribunal que deberá resolver esta apelación y decidir si reabre el expediente y separa al juez Lleral de la causa para que se investigue en profundidad lo ocurrido en 2017. Hay que recordar que existe en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) un acuerdo de solución amistosa por el que el Estado Argentino reconoce su responsabilidad en la desaparición y muerte de Santiago.



