El Poder Judicial ordenó la detención de Luciana Jaramillo y Romina Rosas, mujeres mapuche que en pocos días deben enfrentar un juicio por presunta usurpación cuando recuperaron y protegieron un territorio ancestral mapuche. El delito por el que están imputadas es excarcelable, sin embargo, el poder judicial las detiene.
La justificación de la detención que realiza el juez federal Hugo Greca es que con la detención se garantizaría la “comparecencia de las imputadas al juicio”. El fiscal había pedido la detención de todas las mujeres mapuche imputadas, en total, siete. Pero el magistrado argumenta que dos de ellas “incumplieron las obligaciones asumidas” y por ello las detiene: Jaramillo y Romina Rosas (con siete meses de embarazo).
Lo grave de la sentencia que decide la detención de las mujeres mapuche es que el mismo juez remarca que en caso de ser condenadas la pena que está prevista existiría la posibilidad de “aplicación de una condena de ejecución condicional”.

La Gendarmería detuvo la semana pasada a Gonzalo Fabián Coña, que también integra la Lof Lafken Winkul Mapu. El juicio se realizará los próximos 26, 27 y 30 de septiembre. Desde la defensa de las mujeres mapuche sostienen que el magistrado utilizó “mentiras” para justificar que tienen que estar detenidas.
Además de Jaramillo y Rosas, el fiscal pidió la detención de María Isabel Nahuel, Yéssica Fernanda Bonnefoi, Mayra Aylén Tapia, Betiana Ayelén Colhuan y Joana Micaela Colhuan. Aunque estas fueron rechazadas por el juez. Colhuan, mediante un video difundido en redes, denunció la detención de las mujeres y sostuvo que «el estado quiere aprisionarnos».
“El Tribunal ya tiene la sentencia firmada. Pero no les alcanza”, dijeron desde la Gremial de Abogados y agregaron: “Deben mostrar más crueldad, más ensañamiento y sobre todo darles una señal a las comunidades, a quienes los apoyan (…) de que ellos tienen todo el poder y lo ejercerán”.



