Pascual Pichún Collanao es uno de los ex presos políticos mapuches que sufrió la persecución y criminalización del estado Chileno, al igual que la comunidad a la que pertenece (Lof Temulem). Tuvo que exiliarse durante siete años en Argentina y estuvo injustamente preso en Chile. De profesión comunicador y periodista, desde Chile habló con En la Tierra y reflexionó sobre el resultado del plebiscito realizado el pasado 4 de septiembre en aquel país y que rechazó la nueva Constitución.
“No supimos como contrarrestar esa campaña que hubo contra la nueva constitución”, dice Pichún Collanao con cierta resignación y cuenta que “hubieron muchos actores, y principalmente la campaña de fake news de la derecha que «caló fuerte en los sectores populares”.
El texto rechazado, que buscaba reemplazar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, habría incorporado más de cien derechos constitucionales e incluso hubiera definido a Chile como un estado “plurinacional”. De los 388 artículos que contenía la propuesta 58 hacían referencia a derechos indígenas.

“Después del estallido social de octubre de 2019, vimos un tipo de evolución de la sociedad chilena a esta demanda que tenemos los pueblos originarios, creíamos que estábamos en un país que estaba cambiando, pero luego de pasado esa efervescencia, nos dimos cuenta que se volvía a ese país que conocemos, un país racista y clasista que no quiere reconocer su pasado, y está cruzado por el sistema neoliberal con ciudadanos individualistas”, dice.
Para el periodista, el resultado se explica porque “la derecha tocó las teclas precisas de un país racista” donde “los derechos de los pueblos originarios fueron los primeros en ser cuestionados en ese sentido” y también habla sobre el gobierno del actual presidente de Chile, Gabriel Boric, de quien sostiene que “no tenía mucha cancha para impulsar grandes reformas”.
Tras el rechazo Boric realizó seis cambios en su gabinete que incluyeron el nombramiento de los y las nuevas ministras y ministros Carolina Tohá (Interior y Seguridad Pública), Ana Lya Uriarte (Secretaría General de la Presidencia), Giorgio Jackson (Desarrollo Social y Familia), Ximena Aguilera (Salud), Diego Pardo (Energía) y Silvia Díaz (Ciencias y Tecnología). “Aquí cambia también el comité político que es la conducción de nuestro Gobierno”, dijo Boric el día de la oficialización.

Sin embargo, para Pichun Collanao el proceso constituyente “debilitó mucho” al gobierno y con las modificaciones “vuelve esa vieja política, con estos nuevos rostros que llegan al nuevo gabinete, vuelve esa clase política que fue cuestionada”. “No hemos avanzado nada con los derechos de los pueblos originarios, estamos nuevamente en cero”, dice.
El pasado 12 de septiembre diversos representantes de los partidos políticos chilenos se reunieron en miras a delinear un nuevo proceso constitucional y acordaron que el órgano encargado de redactar la nueva Constitución chilena debe ser electo de forma popular. También se acordó que la nueva conformación será paritaria y habrá voto obligatorio en el plebiscito de salida.
“Hay una posición de que este proceso no ha terminado, esta constitución que esta hoy en día está caduca, creo que gran parte de la clase política y los movimientos sociales entienden que esta constitución no debe seguir”, explica Pichun Collanao y agrega que “hay que generar un nuevo camino que permita que este proceso continúe”.
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