El año pasado se realizó la primera edición del Premio de Poesía indígena Argentina y contó con la participación de una gran diversidad lingüística y cerca de cincuenta obras de todo el país. El poeta wichí Camilo Ballena se llevó el primer lugar y lo siguieron las poetas Ayelén Petrukef, del pueblo mapuche, y Dolo Trenzadora, guaraní. El pasado 5 de mayo se realizó la ceremonia de premiación en la sede de la UNTREF en Buenos Aires.
Diego Antico, uno de los organizadores junto con Violeta Percia, habló con EnlaTierra.com.ar sobre el trabajo y el proceso del premio que culminó con tres ganadores de diferentes lenguas originarias. “Queremos que se reconozca dentro de la literatura argentina a poetas y poetisas de comunidades y la producción de autores pequeños y comunitarias”, dijo Antico y agregó que la idea es que “no circule solo en los autores que ya tienen una historia con la escritura sino llegar a comunidades y a personas que no se consideran autores pero que escriben”.
El trabajo de hormiga y de boca en boca que realizaron los coordinares del premio para la convocatoria inició en septiembre del año pasado: “No sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar” dice sobre la variedad lingüística que tuvo esta primera edición del premio y destacó, también, la variedad de la calidad y de la diversidad del material aportado por autores y autoras. Desde el lanzamiento del premio se recibieron unas cincuenta obras.
Antico también es uno de los impulsores de la Feria del Libro Originario que desde hace dos años se realiza en la Biblioteca Nacional. Según cuenta ese trabajo le “permitió armar un panorama de editoriales y sobre qué se está produciendo. Poner en discusión el hecho de que la literatura argentina no es solo en castellano”, dice.
La obra “Tañhi iyahinpho / Cuando despierta el monte” de Camilo Ballena fue elegida por el jurado, compuesto por las poetas Liliana Ancalao, Diana Bellessi y Yana Lucila Lema Otavalo, como la ganadora del primer certamen. Ballena, maestro wichí que vive en la localidad formoseña de Sauzalito, escribió un peomario en idioma wichí y español.
El ganador de esta primera edición, cuyo libro se encuentra en plena edición, sostuvo que al escribir se trata de “una búsqueda que no es sólo estética, sino profundamente ligada a una identidad y a una responsabilidad, la de escuchar y recrear voces que muchas veces han sido silenciadas”, dijo Ballena.
Por su parte, el segundo lugar fue para Petrukef, una poeta con una escritura urbana atravezada por el feminismo, con su obra “Pvci Wicu Wisa / Cordero Guacho”, en idioma mapuzungun y castellano. Actualmente vive en Neuquen y ya posee publicaciones de poemarios y forma parte de diversas antologías.
Trenzadora, castellano guaraní, fue la ganadora del tercer premio por “Che ha’e che po / Soy mi mano”, un poemario que integra castellano y guaraní. Actualmente reside en Buenos Aires y tiene una vasta experiencia y publicaciones de poemarios.



