Una multitud acompañó el pasado 1 de agosto a la familia de Santiago Maldonado al cumplirse cinco años de su desaparición seguida de muerte. El acto se realizó en Plaza de Mayo y reunió a diversos organismos de derechos humanos. Sergio volvió a pedir justicia y «voluntad política» para saber qué pasó con su hermano. Un equipo de @enlatierraweb estuvo ese día y así lo retrató.

«Son cinco años de una lucha agotadora y desigual. Como dije el 11 de agosto de 2017 en esta plaza, quiero a Santiago con vida y me importa un carajo lo que pase a pesar de todas las difamaciones, mentiras y crueldad que hay por parte de Patricia Bullrich y su séquito, y sus medios comprados en contra de los derechos humanos», dijo este lunes Sergio Maldonado ente una multitud que se reunión en Plaza de Mayo.
El 1 de agosto de 2017 el artista desapareció en la provincia de Chubut, a 80 kilómetros de Esquel, en el marco de una represión ilegal que ocurrió en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen. Santiago estuvo desaparecido por 78 días y su cuerpo fue encontrado en octubre de ese año en una zona que ya había sido rastrillada tres veces.

«Se cumplen 5 años del inicio de la impunidad en el caso de Santiago Maldonado», destaca Sergio desde el escenario, y acompañado por su mamá Stella Pelosso, recuerda la persecución que sufre su familia desde entonces. También no dejó pasar que el actual gobierno no realizó grandes aportes para saber qué pasó: «Faltó una clara voluntad política del presidente Alberto Fernández para saber qué hicieron con Santiago, por eso a cinco años estamos en la total impunidad que habilitan a Bullrich y a Gendarmería a seguir ocultando la verdad», dijo.
Pero el caminar de lucha de estos años hizo que Sergio y su familia se acercaran a la realidad de la violencia desde el Estado y eso se vio en el escenario. Abuelas, madres, víctimas de la violencia estatal acompañaron a la familia. Los paralelismos de sus luchas también estuvieron: «Santiago no fue la primera víctima de desaparición forzada en democracia, y lamentablemente tampoco fue la última. Seguiremos armando una lista interminable de víctimas de la violencia del Estado», dijo y agregó que «el estado siempre es responsable».

Uno a uno empezaron a sonar los nombres de las víctimas de asesinatos, femicidios, travesticidios, gatillo fácil y desapariciones forzadas. Andrés Núñez, Miguel Bru, Mariano Wittis, Natalia Melman, Ezequiel Demonty, Darío Santillán, las víctimas de Cromagnon, Julio López, Luciano Arruga, Kiki Lescano, Kevin Molina, Pali Alcorta, Nino Largueri, Diana Sacayán y Joanna Ramallo, retumbaron por la plaza seguidos del grito ¡Presente!.
De causas y demoras
La Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene en sus manos la causa principal. También tiene el poder de hacer que se realice una investigación independiente, como quiere la familia. Aunque brilla por su ausencia y su tiempo sin tiempo. La Cámara de Casación Penal, por su parte, dispuso medidas de prueba, entre ellas, determinar la data de muerte de Santiago.
En 2018 el juez Gustavo Lleral intentó cerrar la causa. En septiembre de 2019 la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia sostuvo que debía seguir investigándose aunque aclaró que no había una desaparición forzada. Y el 12 de diciembre de ese mismo año, la Cámara de Casación Penal dice lo mismo. Eso es lo que esta apelado por la familia y se encuentra desde entonces en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

«¿Cuánto debemos esperar para que se asigne un nuevo juez que realmente quiera investigar? ¿Por qué no quieren investigar la causa como desaparición forzada?», dice Sergio y se contesta: «Porque de esa manera las responsabilidades llegarían hasta los más altos rangos de las fuerzas involucradas, y a todos los organismos del Estado, incluido el Poder Judicial que es el principal garante de su accionar impune».
En 2020 fueron denunciados por el encubrimiento en el procedimiento de Gendarmería, entre otros, Pablo Noceti, segundo de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich durante el gobierno de Mauricio Macri, el ex director de Gendarmería, Gerardo Otero, y el ex Subdirector ErnestoRuino. El año pasado, en tanto, el comandante el comandante Juan Pablo Escola y los gendarmes Marcelo Ferreira y Víctor Ocampo fueron acusados por el fiscal de la causa por la fogata que hicieron para quemar las pertenencias de la comunidad. Allí «tal vez algunas pertenencias de Santiago», detalló Sergio.
A todo ello se suma que este año se conoció la declaración de una testigo protegida que relató que sucedió los días posteriores a la desaparición de Santiago. Para Sergio, la nueva testigo que ya declaró ante el fiscal Federico Baquioni, aportó datos que «corroboran la responsabilidad de Gendarmería en la desaparición de Santiago ese primero de agosto».

«Hagan justicia pero con verdad»
Los primeros meses después de la desaparición de Santiago ocurrieron hechos que ahora, cinco años después, fueron desestimados por la justicia federal. El espionaje a la familia de Santigo incluyó escuchas de lo que hablaba por teléfono, y también mandaron a una nena a grabar sus conversaciones.
A mediados de julio pasado el juez federal Daniel Rafecas decidió archivar la causa por la vigilancia a familiares de Santiago Maldonado y a organismos de derechos humanos realizada por el gobierno de Macri. Para el magistrado no se encontró ninguna ilegalidad en el accionar de Gendarmería. Esto fue apelado y ya se encuentra en la Cámara Federal para que resuelva.
Ya es de noche, desde el escenario, Stella, madre de Santiago, sintetiza todos estos años en pocas palabras que viene a «pedir es justicia» y «a decirle a los jueces que hagan justicia pero con verdad, no con mentiras». Y ya con la voz temblorosa y casi quebrada concluye: «No me quiero morir sin antes saber la verdad».



