El próximo 29 de noviembre se dará a conocer la sentencia en el juicio que se lleva adelante contra cinco prefectos por el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel en 2017. Mientras que las querellas pidieron prisión perpetua para los acusados, la fiscalía pidió sólo cinco años de prisión y las defensas que sean absueltos.
El final de los alegatos presume la llegada a su fin del juicio en el que se juzga a los prefectos que asesinaron al joven mapuche el 25 de noviembre de 2017. Los últimos en alegar fueron las defensas de los imputados que insistieron en la teoría del enfrentamiento, avalada también por la fiscalía también, pero con el pedido de absolución para sus defendidos.
Marcelo Rocchetti fue, en 2017, jefe de gabinete del entonces Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Cristian Ritondo. Esto durante el gobierno de Mauricio Macri, tiempo en el que sucedió el asesinato y cuya ministra de Seguridad de la Nación era Patricia Bullrich. Ahora, reconvertido en abogado defensor, es quien el pasado miércoles realizó los alegatos a favor de los prefectos Sergio Cavia, Francisco Pintos y Carlos Sosa.
“Mis tres defendidos dispararon armas de fuego durante el enfrentamiento”, dijo ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) de General Roca intentando volver a la teoría del enfrentamiento aunque fue mucho más allá: “Rafael Nahuel Salvo, Lautaro González y Fausto Jones Huala también dispararon armas de fuego durante el enfrentamiento”, dijo aunque no haya pericias que confirmen eso.
Además, afirmó que “el lugar del hecho fue alterado, modificado y saqueado” y aseveró que los prefectos “ninguno tuvo intención de matar” y “no existió exceso alguno”. Para ilustrar ello soltó: “El fallecido fue impactado por una bala, ¿Dónde está el exceso?, no estamos hablando de una persona acribillada”. Finalmente el abogado defensor pidió que “sean eximidos de sanción” y “absueltos”. “Confió en que dictarán un fallo justo y no se dejarán amedrentar por los violentos que atacaron al fiscal por pensar distinto”, terminó.
Por otra parte, Anabella Shmidt y Alejandra Bussetti son las abogadas defensoras de los prefectos Juan Ramón Obregón y Sergio García. Ellas también dijeron que los imputados “cumplieron con su deber” e insistió en el presunto enfrentamiento y que los integrantes de la comunidad mapuche habrían disparado armas de fuego.
Para Shmidt los prefectos realizaron un “uso racional y progresivo de la fuerza”. “La excesiva defensa es una ilusión de culpabilidad”, agregó su colega Bussetti. Ahora, al culminar los alegatos se espera que la semana que viene se realicen las réplicas y duplicas, y se dispuso que las últimas palabras de los acusados sean el 29 de noviembre, mismo día en que el tribunal dictará sentencia.

Las querellas pidieron la prisión perpetua y el odio racial
En sus alegatos, las tres querellas pidieron prisión perpetua para los cinco prefectos acusados por el asesinato. La de la familia de Nahuel y la de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) solicitaron esa pena aunque sumaron la figura de “odio racial”.
«No hubo legítima defensa, está demostrado. Los Albatros cumplieron su plan críminal. El caso merece la figura de Violencia Institucional y la co-autoría. Pedimos perpetua», dijo el abogado Ezequiel Palaveccino. Mientras que el otro abogado, Rubén Marigo explicó que “el odio racial se manifiesta desde la conquista al desierto hasta ahora».
Por su parte la querella a cargo de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación, también pidió la misma pena. Mariano Przybylski, director nacional de Políticas contra la Violencia Institucional, fue quien estuvo a cargo del alegato. Para el abogado existió dolo, puesto que «desobedecieron las órdenes de esperar refuerzos y subieron con armas letales a la montaña”.

Un alegato fiscal polémico
Otro alegato que se escuchó la semana pasada y que fue muy polémico es el que realizó el fiscal Rafael Vehils Ruiz. El fiscal solicitó una condena de sólo 5 años de cárcel, y 8 de inhabilitación, para los cinco miembros del grupo Albatros que asesinaron al joven mapuche. Es que avala la teoría de un presunto enfrentamiento y les endilga a los imputados «homicidio agravado con exceso en la legítima defensa».
Cuando dijo esto en la audiencia se escuchó desde quienes estaban presentes el gritó de Alejandro Nahuel, padre de Rafa: «¿De qué enfrentamiento habla? A mi hijo le pegaron un tiro por la espalda. El juicio está por terminar y nunca dieron la cara. Manga de asesinos», dijo. “Se trató justamente de un tremendo irresponsable accionar de estos cinco improvisados porque desobedecieron las órdenes”, dijo el fiscal e intentó explicar que “tirar 150 disparos es ejercer abusivamente el derecho a defensa”. Al terminar la audiencia debió salir custodiado del tribunal.
El juicio oral entra en sus últimos momentos, la semana que viene será el turno de las últimas presentaciones que deberá resolver el tribunal y, luego, lo que se conoce como duplicas y réplicas, instancia en la que las partes argumentan cosas puntuales. Asimismo, el tribunal cambió la fecha de las últimas palabras de los acusados y veredicto que, finalmente, será el próximo 29 de noviembre.



